Hoy hacen 31 años que puse mis pies por primera vez en lo que se llama DOJO o sea en en ese ” lugar sagrado donde se pule el espiritu humano” . A partir de aquí mi vida ha dado un giro positivo para algunos , y negativo para otros. Solo tenía 15 años de mi temprana adolescencia y mi deseo y anhelo más ferviente era encontrar mi camino, mi maestro o algo que estaba más allá de mi alcance. Era un niño tímido, lo que los adeptos a Jung llamarían introvertido o con tendencia a la introversión, y yo deseaba ser como los demás,  o mejor como los idolos de los filmes nos vendían y establecían que era lo mejor para mi y para el mundo, la justicia , lo verdadero, lo real,  lo correcto.                      Este niño lo que más buscaba era acercarse al discípulo de algún maestro como el Maestro Po de la serie Kung Fu y tener ideales como Kwai Chang Caine… una búsqueda muy complicada de las posibles escuelas donde practicar estaba dentro de mí, más allá de que mi madre (la autoridad) tenía una idea equivocada de las artes marciales.

Mi espíritu siguó en la búsqueda del tao o el do hasta que descubrí en una exhibición a unos grandes Sensei, los cuales conocía por programas de radio (el show del minuto – Montevideo año 1976) y  revista “Yudo Karate” (años 70 – Argentina ). Eran unos años muy difíciles en América del Sur,  años en que alguien podía desaparecer por sus ideas, y yo también estaba influenciado por esto. Recuerdo aquella exhibición en el “Palacio Peñarol ” en Montevideo fue a fines de 1976, aquí decidí practicar Shorin Ryu Matsubayashi. En esa exhibición estaban Sensei Shigehide Akamine, Sensei Zenko Heshiki, Sensei Feijoo, Sensei E. Castro, y algunos otros que después serían mis sempais (alumnos más avanzados o hermanos en el camino de mayor edad) . Creo que quedó marcado en mi corazón ese día ya que decidí después de salir solo de allí, practicar Karate Do Matsubayashi Ryu. Creo que fue el inicio de mi intención o deseo.

Con el paso de los años vinieron otras cosas, mis otras búsquedas otros estilos más efectivos en lo marcial, lo mistico, lo intelectual, la meditación , la filosofía y el Tai Chi Chuan que apareció en mi vida como una búsqueda de salud, meditación y flexibilidad en mi rígida vida zen que establecía el dojo de Karate Do ( en ese momento de mi vida de Okinawa Ken Ryu, escuela creada por Sensei Juan Eduardo Castro en el año 1982, a partir de Matsubayashi Ryu) .

Que ha sucedido hasta hoy??? La vida dentro de mi inconstancia me ha aportado algo con mucho fondo y forma como son las artes marciales. Hoy en día con mi práctica de Matsubayashi Ryu Karate Do y HunYuan Tai Chi considero que mi vida tiene un equilibrio que no tiene en otras facetas de mi estructura de personalidad. Como mi carácter siempre está buscando lo mejor creo que he decidido quedarme en estos puertos en esta vida, ya es suficiente, no más búsquedas, he llegado donde quería y creo que si me busco el tiempo suficiente puedo llegar a más. Todo depende de mi mismo.

GRACIAS a todos los que me acompañaron en estos 31 años de búsqueda en las artes marciales tanto a los Maestros que estuvieron años cerca mío, como a los compañeros ocasionales, como a todos los alumnos que han sido compañeros y estímulos de mi práctica en estos años.

Gerardo